Etiketaren artxiboa: II errepublika

“Biblioteca en guerra” dokumentalaren emanaldia Eibarren

biblioteca-en-guerra Apirilaren 13an arratsaldeko 7etan, II. Errepublikaren aldarrikapenaren 85. urteurrena ospatzeko ekitaldien artean, “Biblioteca en guerra” dokumentalaren emanaldia izango dugu Portalean, Jesús Gutiérrezek aurkeztuta.

Dokumental honek biltzen du “Biblioteca en guerra” erakusketan erakutsitako ikus-entzunezko dokumentazioa (Biblioteka Nazionala, Madril, 2005eko azaroaren 15etik 2006ko otsailaren 19ra)

Bideo honetan erakusten dira Espainiako II. Errepublikan liburutegien arloan egindako jarduketa garrantzitsuak: liburutegi berrien sorkuntza; irakurketa sustatzeko egindako kanpainak, adibidez Misiones Pedagógicas-ek egindakoak; bai herriek bai sindikatuek bultzatutako herri bibliotekak, eta azkenik, gerran murgilduta ordurako, fronteko liburutegiak, miliziano eta soldaduei zuzendutakoak. Honekin, garai hartako espiritua berreskuratu nahi dugu; izan ere, garai hartan uste zen liburuek eta irakurketak hezteko gaitasuna zeukatela eta argi zuten zein zen hori lortzeko ezinbesteko baliabidea: biblioteka publikoak.

Ibilbide horretan honako hauek izango ditugu gidari: Tomás Navarro Tomás, Liburutegi Nazionaleko zuzendaria 1936tik 1939ra, eta beste lau liburuzain aipagarri, garaiko proiektu handien bultzatzaileak: Juan Vicens, Teresa Andrés, Jordi Rubió eta María Moliner.

 

Andrak eta Errepublika

Interesgunea

1931ko apirilaren 14ko arratsaldean Bigarren Errepublika aldarrikatu zenean, emakumeok adin txikikoak izatetik eskubide osoko herritarrak izatera pasatu ginen.

Urte haietan hainbat arlotan pisu handia izan zuten emakume batzuk ekarri nahi izan ditugu irakurketa gida eta interesgune honetara: Clara Campoamor, Margarita Nelken, Mercè Rodoreda, María Moliner, Zenobia Camprubí, Dolores Ibárruri…

Bere idazkiekin disfrutatzera eta beraien bizitzak ezagutzera gonbidatzen zaitugu gure liburutegiko gune txiki honetatik; txikia, agian, bai, baina ideia bikain askoak gordetzen dituena.

El sistema de bibliotecas y la educación en el Eibar de la II República, Jesús Gutiérrez Arosa

Jesus GutierrezII. Errepublikaren aldarrikapenaren 80. urteurrena izan zela eta, hainbat ekitaldi antolatu zituen Eibarko Udalak

Horien artean Jesús Gutiérrez Arosak Eibarko historialariak apirilaren 13an eman zuen hitzaldia ekarri dugu orain hona, hurbildu ezin izan zineten guztiek irakurri dezazuen

Bertan, garai hartan Eibarren zegoen hezkuntza sistemari buruz hitz egin zuen, eta orduan zeuden liburutegiak ere aipatu zituen

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Jesus GutierrezCon motivo del 80 aniversario de la proclamación de la II República, el Ayuntamiento de Eibar organizó varias acciones conmemorativas.

Entre ellas está la conferencia que el historiador eibarrés Jesús Gutiérrez Arosa dio el 13 de abril, y que ahora traemos aquí para todas aquellas personas que no pudieron asistir.

En la misma habló sobre el sistema educativo existente en Eibar en aquella época, así como de las bibliotecas que había en la localidad

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II. Errepublikaren aldarrikapena Eibarren|Proclamación de la II República en Eibar

14 de abril de 1931. Proclamación de la república. Cambio de nombre de la Plaza Alfonso XIII, que pasó a llamarse Plaza de la República.

Hemen dituzue Toribio Echeverriaren II. Errepublikaren aldarrikapenari buruzko hitzak bere liburua den “Viaje por el país de los recuerdos“en

La madrugada del 14 de abril. En la madrugada del martes 14 de abril, los camioneros del pescado fresco del Cantábrico salieron de San Sebastián para Madrid, Barcelona y Bilbao, como todos los días, devorando kilómetros y poniendo pánico a los vehículos que se cruzaban con ellos en las carreteras. Los que hacían ruta por Eibar, llamaron en una casa que les cogía de paso y en la que vivían Juan de los Toyos, Enrique de Francisco y otros vecinos caracterizados republicanos, y dice que dijeron, según los que les oyeron decir, que avisaban de San Sebastián que la República sería proclamada aquella madrugada en toda España. Añadieron, según la misma referencia, que había orden de que se despacharan dos representantes para constituir la nueva diputación republicana en la capital de la provincia.

¿Dijeron aquellos extraordinarios correos lo que les habían mandado decir no se sabe quién o lo inventaron ex nihilo? Nadie se paró a pensarlo. ¿O bien les traicionó la expresión y dijeron, sin darse cuenta a lo mejor, en lugar de los que debieran decir algo distinto informado por su deseo? ¿O serían los mismos a quienes habían interrumpido el tranquilo sueño, los que engañados por sus entendederas oyeron decir a los correos lo que hubieran deseado oír? No es fácil averiguar lo que pudo ser el caso en aquella exaltación de los espíritus. Lo mismo pudo ser una cosa que otra. Más acaso todo se redujo a un ardid del genio de la historia, que a veces necesita de estos pequeños incidentes para determinar los grandes acontecimientos, porque no cabe duda de que aquella gota de agua de Eibar contribuyó a precipitar las cosas en Madrid, como cuando el leve temblor de unas pisadas desata el alud en la montaña.

El caso es que sin parar a reflexionar un momento, por la fuerza de la propensión y el deseo, los avisados de aquella casa se dedicaron a avisar a otras y éstas a otras, y así sucesivamente, al punto de que poco tiempo después todo el vecindario estaba de pie y en la calle. Y antes de las seis de la mañana habíase congregado el pueblo en la plaza que se iba a llamar de la República, y los concejales electos del domingo, por su parte, habiéndose presentado en la Casa Consistorial con la intención de hacer valer su investidura desde aquel instante, se constituyeron en sesión solemne, acordando por unanimidad proclamar la República. Acto seguido fue izada la bandera tricolor en el balcón central del ayuntamiento, y Juan de los Toyos dio cuenta desde él al pueblo congregado, que a partir de aquella hora, los españoles estábamos viviendo en República.

E inmediatamente salieron para San Sebastián la capital, como delegados representantes del pueblo de Eibar, para constituir la nueva diputación provincial republicana, tal como se nos había avisado o lo entendieron los que fueron avisados, dos elementos, uno de los cuales recuerdo que era Enrique de Francisco.

Y salió el sol por entre los montes del valle del Deva; un sol de oro para un claro día de alegre primavera que prometía ser el que venía, y todo en aquel instante nos parecía sonreír sobre la tierra. Y aquella sonrisa de la naturaleza obraba en los espíritus como una invitación a los hombres para que fuesen mejores en adelante. Y el pueblo de Eibar tuvo la sensación de empezar a vivir una vida nueva, en un mundo que iba a ser mejor, sin acordarse siquiera de que hubiese enemigos. Y si se hubiera acordado, habría sido para perdonarlos, por la gracia que llenaba todas las almas en aquel mágico concierto de la naturaleza y la historia, que parecían confundirse ambas en un mismo amable paisaje, hecho de luz y contento de espíritu, en el aura matinal de un hermoso día de primavera abriéndose como una ventana a la visión de las cosas.

Las primeras horas de la República. A las siete de la mañana solían cruzar en Eibar los primeros trenes salidos de Bilbao y San Sebastián, los dos extremos de la línea de Ferrocarriles Vascongados, y contra lo que nadie iba a suponer, los cotidianos convoyes llegaron como de ordinario, denotando que nada anormal ocurría en las dos cabezas de línea ni en el trayecto, cuando todos nos figurábamos que igual que en Eibar había ocurrido en toda España. Esta decepción, naturalmente, arrojó un jarro de agua fría sobre la alegría de la gente que estuvo en la plaza a la proclamación de la República, pero, con todo, no bastó a apagar los entusiasmos y nadie acudió al trabajo.

Lo primero que se nos ocurrió pensar al ver aquello tan imprevisto, fue que de todos modos nada se había perdido, pues interesaba seguramente crear una situación de hecho en provincias para precipitar las cosas en Madrid, y no cabía dudar que horas más o menos tendríamos imitadores. Y entonces se concentraron nuestros esfuerzos en comunicarnos por delegaciones con elementos de Bilbao y San Sebastian para que secundaran el movimiento al objeto de ampliar la situación de hecho que nos había tocado iniciar, temiendo, a pesar de nuestra interpretación optimista de las cosas, no fuéramos por una cuestión de horas acaso, a aparecer comprometidos en la estacada.

Llegaron los periódicos a las ocho y tampoco aparecían los titulares grandes que esperábamos anunciando las noticias sensacionales que aquella madrugada nos habían movido hacia el ayuntamiento, si bien, en fuerza de quererlo ver, parecía notarse un aire de inminencias graves en los despachos no muy concretos de Madrid.

No obstante la versión que habíamos hecho correr de la conveniencia de los hechos consumados en provincias y el optimismo que pretendíamos leer en la prensa, la gente que había dejado de acudir al trabajo estuvo temiendo durante toda la mañana, viendo que nada se movía en otros lados, la posibilidad de que por tercera vez, en este laborioso proceso del cambio de régimen que arrancaba de 1917, después de haber sido dueños de la situación, tuviéramos que anunciar el fracaso y volver al trabajo, humillados sino vencidos, porque a eso no nos resignábamos nunca.

Más en este caso, ¿qué ocurriría cuando la guardia civil fuera al ayuntamiento a arriar la bandera republicana y a entronizar nuevamente el retrato del rey que había sido retirado discretamente al desván?

En lo más crítico de esta angustia, cuando ya entrábamos por las horas de la tarde, se supo que también en Barcelona habían optado por los hechos, proclamando la República desde el mediodía en la histórica plaza de San Jaime. Fortaleciéronse con esto los ánimos, y, a medida que avanzaba la tarde, fueron teniéndose mejores noticias, hasta que ya a las cinco o seis se supo con certidumbre lo que estaba ocurriendo en Madrid, desatándose entonces los entusiasmos a la manera de la noche del domingo anterior. Al caer la tarde había sido proclamada la República en la capital de la nación habiéndose hecho el anuncio desde el balcón del Ministerio de la Gobernación, en cuyo edificio se instaló como gobierno provisional el comité revolucionario presidido por don Niceto Alcalá Zamora, que había dejado la Cárcel Modelo, donde purgaba el fracaso de diciembre, cuando las lluvias y los truenos y las impaciencias de los de Jaca. Con tanto, había nacido la segunda República Española.

Biblioteca en guerra

La Biblioteca Nacional de España durante la Guerra Civil.

Las bombas de la aviación cayeron en dos ocasiones en la Biblioteca Nacional en el corazón de Madrid. Ni las llamas ni las explosiones destruyeron sus fondos, unos tesoros bibliográficos, entre 200.000 y 400.000 documentos, que se salvaron gracias a las medidas adoptadas por quienes fueron sus máximos responsables durante la Guerra Civil y la Segunda República.

Las maestras de la República

La educación constituyó uno de los compromisos sociales del la II República cuyo fin era lograr la democracia, garantizar los derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas y modernizar el país. Se trataba de configurar el estado docente, la defensa de una República capaz de educar a ciudadanos y ciudadanas comprometidos con la construcción de una nueva sociedad, que dejara atrás el obscurantismo y las desigualdades de otras épocas.

Una educación publica, obligatoria, gratuita, activa, laica, bilingüe y solidaria que intentaba terminar con siglos de discriminación por sexo o clase social.

Desgraciadamente, los planteamientos de la II República tuvieron una plasmación incompleta y efímera. La sublevación fascista cercenó las ilusiones de cambio social y la actividad reformadora en todos los terrenos, entre ellos, el de la educación. Así que muchos de los aspectos que aquí se destacan no llegaron a extenderse a todo el país y no consiguieron consolidarse. Aun así, su legado ha llegado hasta nuestros días y es importante trasmitirlo y dar a conocer uno de los mejores retazos de la historia de España.

Dentro de este proyecto de educación de la ciudadanía ocupaban un lugar privilegiado las maestras republicanas, que encarnaban el modelo de mujeres modernas e independientes. Ellas serian las responsables, en buena medida, de la construcción y difusión de la nueva identidad ciudadana, al educar a su alumnado en los valores de igualdad, libertad y solidaridad, tanto a través de la transmisión de contenidos en las aulas como, sobre todo, con sus vivencias personales.

Sin embargo, muy poco sabemos de estas mujeres comprometidas y valientes que trabajaron por llevar la educación a todos los rincones de España, por muy perdidos y aislados que estuvieran, o por muchas dificultades que encontraran ante una sociedad que, en demasiadas ocasiones, las observaba con recelo, ante su posición libre e independiente y unas prácticas educativas que introducían la coeducación en el aula, y el aprendizaje práctico y experimental, frente a los métodos memorísticos y mecánicos.

Esta unidad, destinada al alumnado de Secundaria, Bachiller y Formación Profesional, tiene como fin, recuperar la memoria de las maestras de la república, devolviéndolas la voz, visibilizando sus aportaciones a la modernización de la enseñanza, así como en el papel que tuvieron en la conquista de los derechos de las mujeres. Sus nombres, vidas y obra, tienen que ser restituidos en la memoria, formando parte del legado de nuestra historia educativa.

Realizada por FETE-UGT, FECCOO y STES.i, con la colaboración del Instituto de la Mujer

Apirileko berezia: Republikia|Especial de abril: República

14 de abril de 1931. Proclamación de la república. Cambio de nombre de la Plaza Alfonso XIII, que pasó a llamarse Plaza de la República.

II. Errepublikaren alkarrikapenaren 80. urteurrena ospatzeko, hainbat ekitaldi antolatu ditu Eibarko Udalak. Liburutegiak garai honi buruzko interesgune bat jarri du bertan: argazkiak, liburuak, filmak, nobelak, etab.
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14 de abril de 1931. Proclamación de la república. Cambio de nombre de la Plaza Alfonso XIII, que pasó a llamarse Plaza de la República.

El Ayuntamiento de Eibar ha organizado varias actividades para celebrar el 80. aniversario de la proclamación de la II República. La Biblioteca ha organizado un exposición con materiales acerca de esta época: fotografías, libros, películas, novelas, etc.
Se podrá ver durante todo el mes y los materiales expuestos son prestables
Si quieres ver más fotos, pincha aquí

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