…” No, y no me cuenten lo que es la fatiga y el derecho a disfrutar de un merecido descanso.
Me he pasado toda la vida corriendo hacia alguna parte, tratando de alcanzar un punto en el horizonte que nunca parece acercarse. Al principio lo perseguía con abandono, con confianza, y más adelante con frustración, luego con dolor, y aun después con la lucidez de una artista del escapismo. Ya es demasiado tarde para detenerme, aunque corra solo en mi imaginación, por la fuerza de la costumbre.
Haces lo que haces hasta que te agotas. Eres quien eres hasta que dejas de serlo.
Me llamo Aganetha Smart y tengo ciento cuatro años.
No crean que llegar a esa edad es un privilegio.
He vivido más que todas las personas a las que he amado, y que todas las que me han amado a mí ”…

Agametha Smart irá del presente al pasado para contarnos la historia de su familia. Así conoceremos a sus padres, sus hermanas, su pasión por correr. Todo ello descrito de una forma conmovedora. Una novela que queremos leer casi corriendo para conocer la  apasionante historia que nos narra la protagonista.

Sinopsis:

Nadie parece recordar hoy la gesta de Aganetha en 1928, su medalla de oro para Canadá en los primeros Juegos Olímpicos en los que las mujeres pudieron participar en pruebas de larga distancia, hasta que llegan a visitarla al asilo dos jóvenes extraños que desean saber más sobre su carrera deportiva. «Aggie» regresa así a la granja donde fue criada y revive su infancia, su historia de amor y su lucha por convertirse en una mujer independiente a su llegada a la gran ciudad. Por su memoria pasan la devastadora Primera Guerra Mundial, la gripe española, los optimistas años veinte y la década terrible de los treinta. Pero a medida que se adentra en su memoria descubre que los jóvenes no son quienes aseguran.

Como nos dice la autora, Aganetha Smart es un personaje ficticio a quien ha imaginado en los Juegos Olímpicos que se celebraron en Amsterdam en 1928, los primeros en los que se permitía competir a las mujeres en ciertas modalidades deportivas.

A Carrie Snyder le sorprendió que la primera participación de las mujeres en unos Juegos Olímpicos hubiera pasado desapercibida en la Historia. Por eso se esforzó también en reflejar en el libro la fugacidad de la fama, “peligrosamente seductora y breve”, afirma ella. “Quería transmitir lo que se siente al ser admirada y olvidada. Aganetha es alguien que no pierde mucho tiempo mirando atrás pero justo al final de su vida, no puede escapar de sus recuerdos”.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/09/28/actualidad/1443442611_516934.html